
Pesar y vender con el dedo
El peso sale solo, en grande. Toque la familia y el artículo: la línea sale con su peso, su precio por kilo, su importe y su lote. Si el plato se mueve, espera a que se quede quieto.
«Sin teclear pesos ni precios.»
Pese, toque y cobre. El lote va solo.
Para fruterías, carnicerías, pescaderías y charcuterías: la báscula conectada al TPV, la venta con el dedo, el lote y el origen de cada producto en el ticket y las caducidades vigiladas.
Datos de prueba. Toque lo que quiera: se reinician cada noche.
Las cinco cosas que más se notan en una tienda de venta al peso.

El peso sale solo, en grande. Toque la familia y el artículo: la línea sale con su peso, su precio por kilo, su importe y su lote. Si el plato se mueve, espera a que se quede quieto.
«Sin teclear pesos ni precios.»

Al recibir la mercancía, el programa le ofrece dar de alta los lotes: el código de la etiqueta del proveedor, la caducidad y el origen. Al vender, cada línea se lleva el lote más antiguo y el lote sale en el ticket.
«Lo primero que entra es lo primero que sale.»

Escriba el lote y vea a quién se vendió: fecha, ticket o albarán, cliente y cantidad. Y al revés: qué lotes llevaba una venta. Todo para imprimir.
«Si Sanidad pregunta por un lote, lo tiene en un momento.»

Lo caducado en rojo y lo que caduca en los próximos días en naranja. Un lote caducado no se propone al vender, y lo que no se vaya a vender se retira como merma.
«Menos género tirado y ningún susto en el mostrador.»

Ventas, beneficio, kilos vendidos hoy, caja, lo más vendido y los lotes que caducan, al día cada pocos minutos.
«Aunque no esté en la tienda, sabe cuántos kilos lleva vendidos.»
¿Qué es eso de un servidor propio? Uno de los ordenadores de su tienda hace de «cerebro»: guarda el programa y los datos. Los demás aparatos se conectan a él por la wifi, igual que el móvil se conecta a la impresora de casa. Da igual que sea una báscula o varias, en el mostrador o en la caja: con SOL-BÁSCULAS, todo queda dentro de su empresa y conectado entre sí, mientras estén en la misma wifi.
Todo va por dentro del local: si se cae la línea, se sigue vendiendo como si nada.
En su propio ordenador, no en una nube ajena. Son suyos y no paga cuotas por guardarlos. La copia de seguridad diaria sale fuera, por si acaso.
Las básculas, la caja y los demás puestos de la tienda se hablan entre ellos por la red o la wifi de la tienda.
No hace falta un NAS (QNAP) ni contratar un servidor fuera: se instala en el ordenador que ya tiene en el local.
El panel del jefe, el envío a Hacienda y la copia fuera sí usan internet: si se cae, se hacen solos cuando vuelve.
Nacido, criado y sacrificado en, tara de la bandeja y etiquetas de trazabilidad para los restaurantes que le compran.
Denominación, nombre científico, zona de captura, capturado o de cría y arte de pesca: lo que la ley pide en la etiqueta y en el ticket.
Origen, categoría y calibre. Al peso o por unidades (una piña, una lechuga), y la báscula etiquetadora también vale.
Pruébelo ahora, sin registrarse. O pídanos que se lo enseñemos con sus artículos, sin compromiso.
Datos de prueba. Toque lo que quiera: se reinician cada noche.
TPV táctil con báscula, lotes y trazabilidad
La caja de la frutería, la carnicería o la pescadería: se vende con el dedo, como en el TPV táctil de siempre, y el peso lo pone la báscula. Nada se graba hasta que se cobra: si se apaga el ordenador a mitad, la venta sigue como estaba.
Vídeo real del programa (sin sonido). Toque una captura para verla en grande.
Una tienda de prueba con carne, pescado, fruta y embutidos, sus lotes y sus caducidades. Sin báscula de verdad, el programa trae un simulador: ponga el peso con el dedo y venda.
Datos de prueba. Toque lo que quiera: se reinician cada noche.

El panel con las ventas, los kilos, la caja y los lotes que caducan. Ábralo en el móvil: es el mismo que tendrá usted.
Ver el panel del dueño (demo)Díganos su modelo y lo comprobamos. El programa lee la báscula conectada al ordenador por su puerto, y también las etiquetas de las básculas etiquetadoras y los códigos EAN-13 de peso variable.
Se hace al recibir la mercancía, de una vez: sale una línea por artículo y el origen se copia del último lote de ese artículo. Casi solo hay que poner el código del lote y la caducidad, con botones de «+3 días» o «+7 días».
Se vende tocando botones grandes con el nombre y el precio de cada artículo. Si un código no existe, sale un aviso bien grande con un pitido. Se lo enseñamos en su tienda el día que lo instalamos.
Una tienda con una báscula: 390 € el primer año, con el mantenimiento incluido; después, 250 € al año (unos 21 € al mes) si quiere seguir con él. Sin permanencia: el programa es suyo.
Pruebe la demo ahora o le enseñamos SOL-BÁSCULAS con sus artículos, sin compromiso. Instalación, formación y soporte desde El Viso del Alcor.
Datos de prueba. Toque lo que quiera: se reinician cada noche.