
Todo el taller de un vistazo
Cada orden en su columna: entrada, presupuestada, aceptada, en reparación y lista. En cada tarjeta, los días que lleva; en rojo, si ya pasó la fecha prevista.
«Sabe qué tiene a medias sin ir a mirar al banco de trabajo.»
Cada reparación, en su sitio. Cada cliente, avisado.
Desde que entra el coche, el portátil o el reloj hasta que se cobra: la orden de reparación, el presupuesto que el cliente acepta desde su móvil, el aviso por WhatsApp cuando está listo y la factura en la misma caja. Para talleres de coches y motos, informática y móviles, relojerías, bicis y electrodomésticos.
Datos de prueba. Toque lo que quiera: se reinician cada noche.
Las cinco cosas que más se notan en el día a día de un taller.

Cada orden en su columna: entrada, presupuestada, aceptada, en reparación y lista. En cada tarjeta, los días que lleva; en rojo, si ya pasó la fecha prevista.
«Sabe qué tiene a medias sin ir a mirar al banco de trabajo.»

Le llega por WhatsApp con su enlace: ve las piezas, la mano de obra, el total y hasta cuándo vale, y pulsa «Acepto el presupuesto». Queda apuntado con la fecha. Con el QR del resguardo ve en qué paso va su reparación.
«Menos llamadas para preguntar "¿lo arreglo o no?".»

La semana entera en una pantalla. El día de la cita, «Ha llegado» abre la orden con el cliente, el vehículo y el motivo ya puestos. Y el recordatorio por WhatsApp, de un toque.
«Menos huecos vacíos y menos clientes que se olvidan.»

Los vehículos con la ITV o la revisión a punto de vencer, por orden de fecha. Un toque y le manda el aviso por WhatsApp, o le da cita.
«El cliente vuelve a su taller antes de que se le pase la ITV.»

Ventas, beneficio, caja, órdenes en el taller, reparaciones listas sin recoger, citas de hoy y avisos, al día cada pocos minutos.
«Aunque no esté en el taller, sabe cómo va el día.»
¿Qué es eso de un servidor propio? Uno de los ordenadores de su taller hace de «cerebro»: guarda el programa y los datos. Los demás aparatos se conectan a él por la wifi, igual que el móvil se conecta a la impresora de casa. Da igual que sea un equipo o diez, la caja o el ordenador del mostrador: con SOL-TALLER, todo queda dentro de su empresa y conectado entre sí, mientras estén en la misma wifi.
Todo va por dentro del local: si se cae la línea, se sigue trabajando como si nada.
En su propio ordenador, no en una nube ajena. Son suyos y no paga cuotas por guardarlos. La copia de seguridad diaria sale fuera, por si acaso.
El mostrador, la caja y el ordenador del taller se hablan entre ellos por la red o la wifi del local.
No hace falta un NAS (QNAP) ni contratar un servidor fuera: se instala en el ordenador que ya tiene en el local.
El panel del jefe, la página del cliente con el QR, el envío a Hacienda y la copia fuera sí usan internet: si se cae, se hacen solos cuando vuelve.
Matrícula y kilómetros, cómo llega el vehículo (rayones, golpes…), garantía en días y en kilómetros, e historial de cada coche.
N.º de serie o IMEI, lo que deja el cliente (cargador, funda…) y las claves del aparato guardadas con candado: no salen en el resguardo.
Cada tipo de aparato con sus datos: n.º de serie, bici eléctrica o no, garantía del fabricante. Usted marca solo los que repara.
Pruébelo ahora, sin registrarse. O pídanos que se lo enseñemos con sus datos, sin compromiso.
Datos de prueba. Toque lo que quiera: se reinician cada noche.
Órdenes de reparación, presupuestos, citas y cobro
La orden de reparación de siempre, pero sin papeles perdidos: el cliente sabe en qué paso va su reparación y usted sabe qué tiene pendiente. Al entregar, se cobra en la misma caja, con ticket o factura.
Vídeo real del programa (sin sonido). Toque una captura para verla en grande.
Un taller de prueba, con sus órdenes, sus citas y sus avisos. Entre, abra órdenes, cambie lo que quiera: no se rompe nada.
Datos de prueba. Toque lo que quiera: se reinician cada noche.

El panel con las ventas, la caja y las órdenes del taller. Ábralo en el móvil: es el mismo que tendrá usted.
Ver el panel del dueño (demo)Y funciona, hasta que un cliente llama preguntando por su coche y hay que buscarlo. Con SOL-TALLER el cliente lo mira él mismo con el QR del resguardo, y usted ve en el tablero lo que lleva días parado.
Para dar de entrada un coche basta con escribir la matrícula: si ya vino otra vez, salen solos el cliente y el coche. Los botones dicen lo que hacen («Ya está lista», «Cobrar y entregar») y se lo enseñamos en su taller.
El programa está en un ordenador de su taller: si se cae la línea, se sigue trabajando. Internet hace falta para que el cliente vea su reparación con el QR desde fuera y para el panel del móvil.
Un taller con un ordenador: 350 € el primer año, con el mantenimiento incluido; después, 240 € al año (20 € al mes) si quiere seguir con él. Sin permanencia: el programa es suyo.
Pruebe la demo ahora o le enseñamos SOL-TALLER con sus datos, sin compromiso. Instalación, formación y soporte desde El Viso del Alcor.
Datos de prueba. Toque lo que quiera: se reinician cada noche.